Como en esta página hay varios contertulios de la línea integrista, de esos que al oír “transgénico” sacan una ristra de ajos y un crucifijo, exclamando con los ojos inyectados en sangre ¡Vade retro Transtanás! (jajaja, Transtanás en vez de Satanás, es que me parto yo solo), traigo este interesante enlace donde se denuncia esta actitud sin base científica, la mayor parte de las veces un pura cuestión de fe donde se mezclan los miedos, la superstición y la ignorancia. El enlace contiene otros igual de interesantes, donde también se denuncian varios de los excesos cometidos por Ecologistas en Acción, o al menos por un sector de esta organización que parece tener suficiente poder como para arrastrar al resto de los socios a un alejamiento de todo debate centrado en estudios fiables, independientes y rigurosos.
http://www.losproductosnaturales.com/2012/05/la-verguenza.html
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Hola! Por si no lo sabes, el autor del blog, JM Mulet es un conocido defensor de la industria agricola y las practicas menos ecologicas del mundo. Evidentemente, esto no invalida sus argumentos per se, pero hay que tener cuidado porque presenta sus ideas muy bien pero bastante sesgadamente, como si la investigación realizada por las grandes compañias, y denunciada una y otra vez por los agricultores (no por la grandes empresas agricolas, que no es lo mismo) fuera en beneficio de la humanidad.
El debate de los transgenicos, como muchos otros, no es exclusivamente técnico o cientifico, sino también politico e ideologico. Quiza una semilla geneticamente modificada no sea dañina para el consumo humano, pero tiende a colonizar el territorio, desplazando las “versiones” naturales y ademas hace al campesino “rehen” de la multinacional, al ser esteriles y obligar a comprar semillas cada año.
Esta forma de ver la agricultura y las especies vegetales es radicalmente contraria al concepto “soberanía alimentaria”, que abarca desde el uso de especies autoctonas, a la sostenibilidad social de la agricultura.
En cualquier caso, es estupendo abrir debates como este!
Uno de los rasgos más llamativos de la dialéctica del capitalismo consiste en el modo particular de argumentar que impone. No es un “doblepensar” al estilo orweliano, sino algo más retorcido: se trata de pensar al revés. Veamos.
El sistema se basa en que hay unas personas que poseen el capital, llamémolas “empresarios”, que emprenden actividades con el objetivo de incrementar ese capital, acumular más, lograr el máximo beneficio con la mínima inversión. Ese y no otro es el objetivo primerísimo de cualquier empresa en el mundo capitalista. Todo lo demás es propaganda, o sea, publicidad.
El objetivo primero y último de las empresas de trasgénicos es… ¿hacer el bien por doquier como Súper Coco? ¿Salvar del hambre y la muerte a los negritos? ¿Facilitar la vida de los medrosos campesinos de los Andes? ¿Ayudar a las viejecitas a cruzar seguras los pasos de peatones? No. Su objetivo es maximizar el beneficio minimizando los costes. Todo lo que hagan o digan debe examinarse bajo ese prisma. Todo lo demás es propaganda.
Pero consiguen ponernos a pensar al revés, a discutir sobre la propaganda, y no sobre el asunto central: que esta gente lo que quiere en realidad es ganar dinero.
No me extraña que un individuo del nivel intelectual de Porca Miseria, capaz de tener fe por motivos ideológicos en la patochada de que los genes distinguen el partido Demócrata del partido Republicano en EE UU, lea la propaganda de las empresas de trasgénicos y dé crédito a la afirmación exorbitante, ridícula, rigurosamente onírica, de que todo esto es para acabar con el hambre en el mundo. ¡Como si el problema del hambre en el mundo fuera por la falta de trasgénicos! Jua, jua, jua. Como si el hambre en el mundo no fuera una consecuencia directa del capitalismo funcionando a pleno rendimiento. Pero ah, ahora el propio capitalismo funcionando a pleno rendimiento, ¡va a venir filantrópicamente en forma de Súper Coco trasgénico y tachán, lo va a arreglar todo! Si no fuera por los perroflautas adoctrinados que nos oponemos al progreso y que preferimos que los negritos se mueran de hambre (por falta de trasgénicos) con tal de llevar la contraria a las filantrópicas ONG tipo Monsanto y similares, que lo único que quieren es hacer el bien sin mirar a quién…
Porca, ¿para cuándo un ser humano trasgénico que solo lleve el gen del voto al PP?
Je, je, jua, jua.
Hola, David. Tómate una tila e intenta debatir sobre el contenido de los enlaces, que es bastante interesante. De tila ecológica, que ya sabes que la tila transgénica lo pone a uno tó loco. ¿Ha visto los vídeos? ¿Has visto el contenido del estudio cuyo laboratorio fue atacado? ¿Has leído sobre las actividades de un grupo de Ecologistas en Acción?
Por otra parte quizá fuese conveniente por respeto hacia ti mismo, por aquello de no parecer un niño, que no adjudicases a los demás cuestiones que jamás dijeron, resulta ligeramente… patético.
Qué le vamos a hacer, Porca, mi programa de TV favorito sigue siendo “La bola de cristal”…
Tras una tila ecológica he accedido a los enlaces y, en efecto, lo que describen preocupa. Voy a ver si me hago con el libro “Los productos naturales, ¡vaya timo!”. Tengo otros varios de esa colección y son muy diversos en calidad y contenido. Por ejemplo, el de “La consipiración lunar, ¡vaya timo!” me decepcionó mucho. Yendo al grano, desde luego no se puede permitir la violencia contra instalaciones de investigación. En el mundo del naturismo, naturalismo o ecologismo hay muchas tendencias seudocientíficas, en efecto, y actitudes como estas los hacen parecerse a los destructores de máquinas de vapor en Gran Bretaña en el siglo XIX.
Pero Porca, que hubiera destructores de máquinas de vapor no hace buenas esas máquinas, precursoras de todos los vehículos automóviles actuales, y que tanto tienen de malo, aunque también de bueno.
Los trasgénicos, como los antibióticos, no son *intrínsecamente* malos. Lo que es intrínsecamente malo es el sistema que los está produciendo, las empresas que hay detrás y sus estrategias de mercado, de dominación, de generación de dependencia agroalimentaria, destrucción de diversidad, privatización del patrimonio colectivo, colapso de las estructuras agrarias tradicionales, la falta de trasparencia y el carácter paupérrimo de los análisis de riesgo que se están realizando para introducir trasgénicos en el medio. Todo esto, sin tener que destruir ningún laboratorio, basta y sobra para rechazar esta maniobra global del capitalismo tecnológico, los cultivos trasgénicos en masa.
Ja.ja.ja… Unos cuantos ¡Presuntos¡, dice el menda-lerenda.
Ilustrado Porca, son de las neuronas tuyas, tuyas… o son solo efecto de resaca feriante.
¡Hay que ver lo malos que te somos más de uno… ehh.¡ Ahora vuelves. y sigues defendiendo a la secta de mercenarios pagados por el gran capital, esas multinacionales que son el cáncer del pueblo, esa nueva forma de capitalismo del siglo XXI al uso, incrustadas en nuestras (mal) llamadas democracias.
Sin rigor científico, ¿De qué tipo de ciencia…? De la tuya, y la de esa panda de mafiosas empresas agro-tóxicas y agro-farmacéuticas que nos llevan demasiados años envenenando los suelos, el agua, el aire y los alimentos. Las mismas, que tú sigues empeñado en que confiemos en ellas, porque sí.
¿Sabes cuanto se gastan esas multinaciones para desprestigiar al ecologista de turno…?
Hay que ver… lo que os jode a los pro-transgénicos como tú, qué cuatro ecologistas perrosflautas, sigamos ganando posición en la opinión pública, que sigue desconfiando de los alimentos transgénicos. Y eso que la mayoría de a pie…no se sabe ni una décima parte de lo que esconden en sus sesgadas informaciones.
Ilustrado Porca, es curioso que te preocupen tanto que se destruyan cuatro ensayos transgénicos del carajo…
Y nos les des importancia a la tremenda destrucción de variedades hortícolas locales, en todo el mundomundial (hoy) patentadas por esas mismas malditas multinacionales que nos pretenden colar sus puñeteros transgénicos del copón…
A mí todo esto me recuerda al interesante artículo que se difundió no hace mucho, y que se llamaba algo así como “desmontando a Punset”. El Punset con cara de abuelito en búsqueda de la felicidad, que anuncia torpemente el pan bimbo acompañado por unas mocetonas que aparentan entender mucho más de marketing y panes modernos que él, con el doble horneado y todos ríen bla bla bla…
Y resulta que el apacible abuelito catalán en perpetua búsqueda de la felicidad para todos nosotros, se ha pasado media vida al servicio de proyectos de gobiernos en vías de desarrollo para saquear a las masas de pobres, haciéndolos adictos a tales o cuales sustancias modificadas y colaborando en la pérdida de capacidad de subsistencia de sociedades enteras. Y no sé cuántas tropelías más.
Pues eso mismo es lo que creo que te está pasando a ti, Porca, con ese vídeo tan chachi con los muñequitos, sobre los cultivos transgénicos y los bárbaros ecologistas, que no tienen nada mejor que hacer que molestar a los investigadores: te estás creyendo a los pobres investigadores que lo único que quieren es liberarnos de bichos los cultivos. No te creas tanto al que te pintan como el pobre y bueno, y prefiere lavar las hortalizas y otros productos para quitarles tú mismo los bichos.
Yo no soy muy mayor, pero me acuerdo a qué sabía la fruta antes, seguro que vosotros también.
Porca, cómprate un filetón de ternera y pásalo por la plancha. Verás cómo se desinfla y acaba nadando en un charco de líquido, es por el engorde acelerado a base de hormonas y otras sustancias poco recomendables con las que inflan a las vacas, cerdos, pollos, etc… Para producir más volumen, en menos tiempo, por más dinero. Lo que explicaba David.
Cada vez nos meten más porquería en la alimentación. Y luego nos sorprenderá lo muuuucho que enfermamos con lo bien que comemos!.
No sé exactamente de qué estáis hablando, la verdad. El post enlazado es muy concreto y habla sobre una investigación de carácter ecológico. Eso choca contra la actitud integrista del rechazo a los transgénicos por motivos supersticiosos, esos que no consiguen diferenciar las malas prácticas que realizan algunas empresas con la interesantes posibilidades que hay en otros aspectos. Lo que veo en las actitudes de cierto sector ecologista es que metiendo todo en el mismo saco parecen hacerse buenos los “mantras” habitualmente utilizados. Justo la importancia de esa diferencia es la que ha de potenciarse para conseguir que las instituciones empiecen a tomarse en serio las cuestiones sobre transgénicos.
Me parece percibir una gran diferencia entre la investigación del enlace o aquella que puse en otro debate anterior (relacionada con alimentación para enfermos) y determinados prácticas empresariales. Sin embargo cada vez que surge alguna información se insiste en repertir los perjuicios de esas malas prácticas aunque nada tengan que ver con el caso concreto, donde asaltos chorraecologistas dan pueden dar al traste con investigaciones interesantes y útiles.
Pondré el mismo ejemplo de la otra vez. Es como si se denostasen los medicamentos por las malas prácticas de algunas empresas o porque los hay con componentes que luego se demuestran tóxicos.
En cuanto a la ganancia en la opinión pública que comenta Victorio… es una batalla perdida. Y una batalla tonta por generalista e indocumentada. El campo de investigación genético es un mundo con tanto por delante que resulta imposible cortarlo. Sólo puede alguien manifestarse radicalmente en contra con unas buenas dosis de intransigencia, prejuicios y superstición. Además creo que esta actitud de algunos ecologistas termina por fortalecer algunos abusos, precisamente por intransigente e ignorante, ya que los argumentos se desmontan con una facilidad pasmosa. Ejemplo clásico:
- El Gran Capital y sus abusos de bla, bla, bla, porque la soberanía alimentaria y las especias hortículas de…
- Sí, caballero. Le estoy hablando del estudio de una universidad acerca de una semilla transgénica que una vez cultivada actúa de forma muy beneficiosa en la flora instestinal, lo cual va a mejorar a los pacientes de colitis ulcerosa.
- Mmmmm, euh.. esto…, ehh, porque el Gran Capital y las variedades de zanahoria en Burkina Faso y su soberanía alimentaria en materia de acelgas…
Lo siento, Porca, pero porque el autor del articulo diga que algo es ecologico, eso no lo convierte en tal. Modificar las especies en un laboratorio no es ecologico, aunque puede parecer menos agresivo que el uso de pesticidas. Lo ecologico es renunciar al uso de pesticidas y sustituirlos por practicas no agresivas (como fomento de las especies que combaten las plagas, por ejemplo). El problema, para el malvado Gran Capital, es que es una agricultura menos productiva, pero es que la actual es productiva a base de esquilmar o destrozar recursos naturales, cuyos costes se reparten entre todos, así que el agricultor o la gran (y malvada, no lo olvides) empresa, se quedan los beneficios del uso de pesticidas o transgenicos y los costes ambientales y sociales se los queda el conjunto de la sociedad y el planeta. La solución ecologica no es tanto tecnica como social, es decir, modificar pautas de consumo para reducir la presión creciente sobre el planeta (tecnicas tambien, claro).
Los paralelismos que haces con otras investigaciones, pueden ser validos o no serlo. Las acciones de Greenpeace en centrales nucleares son “violentas” hasta cierto punto pero sirven para llamar la atención sobre los peligros y el mal uso de la energía nuclear. Es mas, la mayoria de especies que se cultivan o crian son “transgenicas”, creadas por el ser humano a través de generaciones y generaciones de selección. Pero es un proceso muy paulatino y horizontal, lo contrario de lo que pasa con los avances transgenicos actuales (en plantas). Si, el laboratorio descubre un gran avance, le vende o alquila la patente a Monsanto, que la comercializa haciendo esteriles las semillas y haciendo un inmenso negocio de tan loable investigación y convirtiendo a los agricultores en rehenes.
Intento responderte con argumentos porque creo que es lo que merece un debate tan importante como este.
Ilustrado Porca, nos sobran las razones para rechazar los transgénicos, por mucho cuento que le pongan… Ahora con esas nuevas formas usadas por quienes los defendéis: Alimentos-medicinas, y que bondadosos y buenísimos sois. Sí, claro… y las vamos a comprar en los mercadillos locales para tratarnos nuestros males y enfermedades. Mientras tanto que se sigan sembrando cultivos transgénicos básicos para la alimentación en general. Y que sigan vendiendo semillas del alto coste económico que solo están creadas para las grandes empresas agrícolas muy mecanizadas, esas mismas que continúan con el mismo modelo dependiente del petroleo. Los pequeños productores agrícolas ni pueden permitirse comprar esas semillas, ni tampoco cuentan con esa necesaria mecanización, ni pueden asumir el gran coste de los insumos que son necesarios para los cultivos transgénicos. Así que desaparezca el mediano y pequeño productor, puesto que no será competitivo. ¿En este terreno no entrás…ehhh, ilustrado Porca ?
La diferencia de quienes se empeñáis en verlo
Sí, nos sobran razones para rechazarlos…
La diferencia de quienes se empeñáis en verlo solo como inventos de sencillas soluciones de alta tecnología a problemas complejos; Otras lo vemos de distinta manera, estamos en contra de los organismos genéticamente modificados, puesto que existen diversidad de realidades ecológicas a la vista y una enorme evidencia científica.
Tres razones para evitar el consumo de transgénicos (Greenpeace)
1) EFECTOS IRREVERSIBLES E IMPREVISIBLES EN EL MEDIO AMBIENTE: incremento del uso de tóxicos en la agricultura, contaminación genética, contaminación del suelo, pérdida de la biodiversidad, desarrollo de resistencias en los insectos y “malas hierbas” y efectos no deseados en otros organismos.
2) RIESGOS PARA LA SALUD DE ALCANCE DESCONOCIDO: nuevas alergias, afecciones al sistema inmunológico y daños en diferentes órganos como riñones e hígado, disminución en la capacidad reproductiva de los ratones alimentados con OMG, problemas hormonales y enfermedades cancerosas asociadas con los pesticidas usados en los cultivos OMG.
3) EFECTOS SOCIO-ECONÓMICOS: refuerzan el control de la alimentación mundial por parte de unas pocas empresas multinacionales, aumentan la dependencia y los problemas alimentarios, desplazan campesinos y trabajadores rurales, aumentan la demanda de herbicidas (fabricados por las mismas empresas multinacionales) y sustituyen la producción de alimentos para consumo local por una agricultura intensiva de exportación.
Esto de provocar efectos reversibles en el medio ambiente y en el ambiente entero lo llevamos haciendo los humanos desde hace 200 mil años, o sea desde que aparecimos como especie. Es por este tipo de cosas que uno pierde la confianza y deja de darte totalmente crédito a los ecologistas
Un poco también la típica falacia natural, todo lo natural es guay por que sí, consumamos cicuta y cianuro, que son naturales así que deben molar muchísimo. Los “transgénicos” no son “naturales” por eso no molan nada. Pero llevamos alterando la genética de las especies que cultivamos desde que empezamos a cultivarlas, ¿o que se creen?. No hay nada natural en el proceso, y lo “no natural” no es “malo por que sí” todo lo contrario. Precisamente en el momento que un antepasado nuestro cogió una piedra de silex para despellejar un bisonte empezamos a alejarnos de nuestra naturaleza, y somos lo que somos gracias a que no seguimos el camino establecido por los instintos, a que supimos liberarnos del yugo de “lo natural” gracias a “lo artificial”.
En eso consiste la agricultura, forma parte de la herencia de “lo artificial”. Coges un terreno amplio, lo acondicionas, lo transformas, y luego cultivas acabando con la biodiversidad y provocando efectos irreversibles e imprevisibles en el medio ambiente, luego abonas con estiércol un producto poco artificial pero que lanza metano a la atmósfera, un gas venenoso, tóxico, y uno de los principales causantes de efecto invernadero. Y todo muy ecológico, pero no hay nada natural en ello.
Es gracias a la ingeniería genética que llevamos practicando desde el principio de la agricultura que tenemos cultivos eficaces en lugar de especies silvestres, compara como era el trigo o el maíz en estado salvaje que recolectaba el hombre cuando era cazador-recolector nómada y compáralo con las especies actuales que se usan en agricultura. Esta ingeniería tarda cientos de años, es poco eficiente, pero sigue siendo ingeniería genética y sigue siendo “no natural”.
Riesgos para la salud desconocidos, bueno tan desconocidos que jamás se han demostrado científicamente, es puro temor supersticioso a lo nuevo. Sí hay efectos para la salud demostrados científicamente en realidad. La insulina que es un producto que debemos a la ingeniería genética tiene efecto un benéfico bien conocido y demostrado científicamente en la salud de miles de personas.
Y Efectos socio-económicos, bueno pero ese es otro problema, nada tiene que ver con lo transgénico versus “lo natural”. Luchemos por un mundo más justo, yo soy antisistema y anticapitalista como el que más, pero pensemos un poco también. Las compañías multinacionales son malas, acaparadoras, codiciosas, avariciosas, monopolizadoras, lo serán utilicen transgénicos o no. Tal vez solo lo son porque se lo permitimos, porque nos seducen con publicidad, nos ofrecen beneficio y comodidad a corto plazo, es fácil olvidarse del activismo ecológico, del campesino y la injusticia social, si puedes ir al supermercado, y llenar un carro de hortalizas y frutas en bandejas de plástico.
Perdemos en tiempo discutiendo lo que no es la raíz del problema y lo que no tiene solución, porque ya no somos “seres naturales” ni lo volveremos a ser, o espero que no, ser natural no mola, en serio.
Con respecto a las tres razones que aporta Victorio, son prácticamente eslóganes publicitarios muy simplones. ¿Efectos irreversibles en el medio ambiente? ¿Riesgos para la salud? Si se quiere ser riguroso habrá que indicar de qué productos se trata, sin generalizar a todos los transgénicos. O sea, la misma manera de proceder que se emplearía en otros ámbitos. Esos productos además serán perjudiciales por causas igualmente concretas que no tienen que estar ligadas al hecho de ser transgénicos. La actitud de Victorio equivale a la de prohibir un buen vino porque se ha detectado en varios bares alcohol de garrafón. En cuanto a los efectos económicos que indica, serán aplicables también a ciertas actitudes empresariales y, sobre todo, a la ausencia de derechos, no a la investigación genética. Seguramente en esos países se produzcan otros muchos atropellos por la falta de desarrollo, siendo éste uno más.
Lo que dice Ramon me parece en principio más coherente. Pero, ¿se puede hacer? Muchas de esas buenas intenciones suelen toparse con la imposibilidad de aplicarlas. Y no por razones de complot entre villanos, sino porque todo lo que habría que poner en marcha para potenciar por ejemplo el fomento de determinadas especies animales o vegetales que ayuden a combatir las plagas se convierte a su vez en un proyecto a lo mejor desmesurado y poco práctico.
Investigadores… seguir investigando qué aún, quedan muchas cosas por explicar.
Ilustrado Porca, no te salgas por la tangente… La ciencia (con mayúscula) es muy diversa, pero falla en la escasa transvesalidad de sí misma. Tan culpables son los que venden y usan armas de destrucción masivas, como quienes las inventan. Los cultivos transgénicos (los que se siembran hoy día en ermundomundial) son armas de especulación masiva de los alimentos básicos. Y como dice Jean Ziegler, en su último libro “Destrucción Masiva”, Geopolitica del Hambre: “Todos los culpables de este genocidio, los especuladores en la bolsa de los alimentos básicos deben ser juzgados en Núremberg”.
Precisamente a eso me refiero. Lo que hay son prácticas casi monopolísticas, muy ventajosas para unas empresas y centradas en productos muy concretos dirigidos a la industria cárnica. Todo ello dentro de un desinterés alarmante por parte de las autoridades… combinado con intereses económicos. Ausencia total de debate, límites, legislación, necesidades etc.
Pero eso no significa que los transgénicos sean “malvados”. De hecho basta con poner una serie de ejemplos de investigaciones útiles para que el rechazo total a los transgénicos se quede en nada e incluso parezca bastante intransigente y poco racional.
Precisamente, entrevista de Jean Ziegler hoy en 20 minutos.
http://www.20minutos.es/noticia/1487418/0/ziegler/entrevista/hambre/
Qué oportunidad de oro están perdiendo los poderosos para cambiar leyes injustas y pasar a la historia. Han preferido vivir como sultanes y saquear al resto del mundo, por eso son los amos.
Me quedo con la frase “El hambre en el siglo XXI (…) es el escándalo del siglo” (…) La FAO dice que la agricultura mundial podría alimentar a 12.000 millones de personas, casi el doble de la humanidad. Un niño que muere de hambre ahora es un asesinato.
No nos damos cuenta de que estamos dejando morir de hambre a millones de personas, y es una realidad que convive con nosotros.
Qué pena de mundo!
Querer saber, tomar conciencia y actuar.