La Organización de Consumidores y Usuarios de España, más conocida como OCU, en su revista de julio y agosto de 2012 analiza la calidad de vida en las treinta ciudades españolas más “importantes”. Córdoba destaca entre ellas por la vulgaridad más ramplona: en la clasificación queda en el puesto… quince. Pero hay varios rasgos especiales que dan motivos para el entusiasmo y que deben hacernos sentir muy especiales, a pesar de todo.
El artículo en cuestión se titula “Una vida del montón” y recoge la opinión sobre treinta ciudades. La selección de urbes se ha hecho tomando la más populosa de cada comunidad autónoma (pero no Ceuta ni Melilla) y completando la lista resultante, que tiene diecisites poblaciones, con las de mayor población de España hasta completar un total de treinta.
El trabajo está hecho sobre un total de 5500 cuestionarios.
Preocupaciones: para pararse pasmaos
Una de las preguntas era la clásica sobre qué preocupa más a la gente. Resultó que lo más preocupante era, con mucha diferencia, el desempleo. Córdoba bate todas las marcas en este aspecto, porque el parámetro del estudio titulado “Empleo y mercado de trabajo” recibe para nuestra metrópolis una puntuación de 20 sobre cien. La peor de todo el estudio. ¿Es, o no es para henchirnos de orgullo? ¡Récord total! La revista dice al respecto: “La falta de perspectivas laborales [...] [e]s una flaqueza muy destacada en algunas [ciudades] que obtienen notas muy correctas en casi todos los demás aspectos, [...] [p]ero en otras, como en las dos capitales canarias, Granada o Córdoba, alcanza proporciones angustiosas”.
Clasificación general
Para la clasificación general de las ciudades se analizan once parámetros: paisaje urbano, comercio y servicios, cultura-ocio-deportes, medio ambiente, urbanismo-gestión-administración, vivienda, seguridad ciudadana, educación, movilidad-transporte, sanidad, empleo. Cada parámetro se pondera con un peso que depende de la importancia que cada persona encuestada le atribuye en cuanto a impacto en su calidad de vida. Al final se alcanza una puntuación global.
Curioso que ninguna ciudad pase de una nota global de 62, que es la más alta y que corresponde a Pamplona. La calificación individual más elevada la obtiene además Pamplona, y es en el apartado de “sanidad”, con un 82.
El honor de destacar con el récord cutre a la puntuación individual más desastrosa le corresponde, cómo no, a Córdoba, la llana, con una mierda de 20 puntos en empleo y mercado de trabajo. ¡Somos la repera!
En el resto de aspectos, si se mira la puntuación general, Córdoba destaca por su situación anodina, ininteresante, mediocre, ramplona, llana. Cincuenta puntos nos dan un aprobado raspado y nos colocan en el punto central de la tabla, entre las interesantísimas e internacionales urbes de Cartagena (49 points) y Tarrasa (también 50 puán).
Como se aprecia en la tabla adjunta, Córdoba queda por debajo de la puntuación media en comercio y servicios, en cultura-ocio-deportes, en urbanismo-gestión-administración (¡qué sorpresa!) y en el ya mencionado asunto del trabajo.
Llama la atención a los autores de la encuesta que las valoraciones en general más altas estén en salud. Inciden especialmente sobre lo siguiente: “Dado que nuestros cuestionarios se acabaron de recoger en diciembre de 2011, quizá todavía no se reflejen los efectos que los recortes tengan en servicios como los educativos o los de salud”.
Volviendo a la salud, la mayoría de la población de las ciudades estudiadas valoraba este servicio con más de 70 sobre 100 (Córdoba 75, por cierto).

Destellos de luz cegadores y sublimes
Todo Homo cordubensis que se precie y que se asome a la encuesta hallará en ella destellos fulgurantes de luz, porque no todo es malo. En particular, llamo la atención sobre algunas circunstancias varias que deben alegrarnos sobremanera e incluso llevarnos a convocar peroles conmemorativos y a entonar loas, cánticos y alabanzas. Porque ocurre lo siguiente:
- Sevilla está mucho peor valorada que Córdoba. Saca un 46. ¿Es o no es para alegrarse? ¡Toma ya!
- Casi el 50% de barceloneses, madrileños y sevillanos creen que la ciudad empeoró en los últimos años. ¡Que se jodan!
De paso digamos que en Córdoba es el 31% de la población el que consideró que la ciudad había empeorado en los últimos cinco años.
Cultura y otras cosas
Las ciudades más bien grandes salen peor paradas en general, aunque suelen tener más puntuación en oferta cultural. Sin embargo, cosas de la vida, la ciudad que obtiene la puntuación más alta en cultura, ocio y deportes es… Sería de esperar que alguna de las candidatas a la capitalidad europea de la cultura, ¿no? Y muy en especial la Córdoba Etenna, ¿no verdad, ya que tan convencidos estamos de sus virtudes culturales inmarcesibles? Ea, pues no. La mejor en cultura, ocio y deportes es… ¡Gijón! Toma ya. Pero solo saca un 71. Córdoba tiene un 58, por debajo de la media. Vaya capital curturás…
Algo parecido pasa con Elche, que destaca mucho en comercio y servicios.
Pero la Córdoba Etenna, lo dicho: desempleo rampante. Honor, loor y orgullo que nos hace descollar de un modo simpar entre las treinta mayores urbes de la patria hispana.
La OCU es maligna y anticordobesa, de los pies a la cabesa
Pero que no cunda el desanimo. Porque nuestro departamento collejo de periodismo de investigación está en condiciones de demostrar que el estudio de la OCU está trucado, sesgado, manipulado, y todo ello por las fuerzas oscuras del anticordobesismo militante, que se infiltran en todos los estamentos sociales y en particular en entidades sospechosas de rebeldía e inconformismo como la OCU.
Porque veamos. Los parámetros que se han valorado están sesgados en favor de Pamplona, Vitoria, Gijón, Bilbao (¡los malos!) y Logroño.
Cualquier entidad mínimamente seria y objetiva habría colocado en lugar destacado de las encuestas la satisfacción con las celebraciones de Semana Santa, la alegría por albergar tumbas y monumentos de toreros ilustres, la satisfacción de que nuestros meaos vayan río abajo hasta Sevilla (circunstancia única y singular de nuestra cosmópolis entre toda la muestra estudiada) o la calidad de los peroles. Se echa de menos también una pregunta sobre la satisfacción con la cantidad y calidad de las maquetas presentadas por nuestra clase política o una en cada diócesis sobre el gusto que da o no da cada obispo con su báculo más o menos enhiesto. Si las preguntas se hubieran planteado medio bien, incluyendo como es natural estas y otras cuestiones, ¡otro gallo cantaría!
No related posts.


.jpg)



Sin duda es terrible la animadversión que existe contra todo lo que significa Salmorejistán y el desprecio por la calidad de vida basada en la tolerancia, el progreso y el hacer de nuestra sinpar metrópolis referente cultural indubitado.
Hacen bien, pero que muy bien, los acreditadísimos media locales en no recoger este tipo de noticia precocinada y destinada a desprestigiarnos.
Ha de ser La Colleja, medio desafecto y derrotista donde los haya, el que, una vez más, lleva la iniciativa para presentarnos inmersos en una caída a la que no se le ve fondo. El periodista collejo debería aprender del prócer local por antonomasia, Don Rafaeh Gomeh Sáncheh, que se parte el pecho, y lo que “jaga farta”, por su tierra. ¡O tempora o mores!
Así es, amigo Martí. No nos quieren.
Y es que incluso en los parámetros incluidos en el estudio (que elude sin vergüenza ninguna aspectos básicos como el fervor cofrade e incluso taurino) Córdoba merece un cien sobre cien, como lo demuestran nuestros méritos:
Paisaje urbano: la rosaleda de Rosa le Da
Comercio y servicios: ¡tenemos otro Corte Inglés!
Cultura, ocio, deportes: joya mundial nuestra Hermandad Universitaria
Medio ambiente: las parselitas
Urbanismo-gestión-administración: Rafaergome y su Colecor
Vivienda: ¡parselitas para todos!
Seguridad ciudadana: un quinqui en urbanismo, Rafaergome, qué más seguridad
Educación: para muestra un botón, Rafaergome
Movilidad y transporte: hay coches para todos
Sanidad: vino de Montilla
Empleo: nos lo va a dar er mesíah Rafaergome
Total, que el estudio es una tomadura de pelo. Córdoba, la mejor cosmópolis de este cuadrante de la galaxia.
Es para “mear y no echar gota”, luego se justifican muchas cosas con esas encuestas. Veremos en la tarde de hoy cuántos cabreados manifestarán su cabreo en la calle, o si piensan que hace mucho calor y deben solucionarle el problema otros. ¡Ah! he leído una expresión frabiana, y me gustaría saber si el que “se jodan” es a barceloneses, madrileños y sevillanos, o a la bancada socialista, o a los parados. Por aquello de precisar la jodienda.
En este caso el exabrupto, de manera totalmente irónico-sarcástica (aclarémoslo por si acaso), iba dirigido expresamente a los sevillanos, con la mano.
Sin problemas, era una broma irónica también, conociendo el paño y el árbol de la que sale la rama, estoy completamente seguro que no es ni por un asomo comparable.