Emparanoyado por los consejos policiales de no publicar las fechas de las vacatas y siempre obediente a los dictados de nuestras amables fuerzas y cuerpos (…y qué cuerposss… ) de seguridad de estado, no hice público que pasaría todo el mes de noviembre recorriendo anchamente los estrechos malayos. Pero luego llegué incluso a pensar que estaría bien que un pringao ladrón se colara en mi queli a robarme y que lo trincara mi colega Javi que se ha quedado a su cuidado. Teniendo en cuenta que Javi le da una hostia al primo del Zumosol y lo convierte en obispo sería digno de contar el resultado.
Bueno, lo dicho: que estoy en las Malasias (la patria del verdadero Sandokán y no de ese callo payo malayo que nos ha tocao en suerte) desde hace casi un mes y que aquí tengo que esperar el temible resultado de la terrible ola azul mahón y amarillo colmillo facha que puede resultar del 20N. Y aprovechando que ando por una de mis ciudades del mundo favoritas, Georgetown, en la isla de Penang, la más china de todas las ciudades chinas del mundo mundial, la China continental incluida, en la que los chinos comparten espacio con los más minoritarios malayos musulmanes, hindúes hinduistas, sikhs y cristianos, todos ellos de varias sectas y subsectas, y que sus templos están a menos de un tiro de piedra unos de otros, hemos decidido echarle un poco de fe que tanto les sobre a los creyentes y probar suerte.
Así que esta mañana de domingo ecuatorial C. y yo nos hemos echado a la calle en un desesperado intento de influir en el que se presume terrible resultado de las elecciones españolas. Porque si en el fondo el PPSOE es una misma cara de una misma moneda que echan al aire instancias ajenas a la voluntad ciudadana, en el fondo-en el fondo-en el fondo, los socialcretinos son un malísimo menor a la apestosa, cristofacha y neoliberal sin tapujos ola de la gaviota carroñera que se nos viene encima. Sería más menos como distinguir entre un cabrón y un hijodelagranputa. Cuestión de intensidad. Pero es que la intensidad, como el tamaño de lo que te metan, sí importa.
Y para ello, tras desayunar una sopaza de fideos con indefinibles objetos supuestamente comestibles flotando o en suspensión y un cafelazo negro de tamaño familiar hemos practicado un via crucis por todos los templos que hemos encontrado en la ciudad en los que supuestamente habitan seres sobrenaturales de diferentes universos credulicios y a los que las buenas gentes acuden porque se les supone el poder de suspender las rígidas leyes naturales momentáneamente. Consecuentemente a esos mismos seres les ha de resultar más fácil aún cambiar las infinitamente menos rigurosas leyes estadísticas estadísticas, humanas al fin y al cabo. Por si quieren hacernos el favor, alguno de ellos de cambiar la tendencia y hacer que el PP no saque mayoría absoluta. Más, pedirles sólo un poco más, por ejemplo que los partidos minoritarios suban como la espuma o que IU y EQUO pudieran formar un buen frente en las Cortes, sería abusar, así que se lo dejamos a su libre albedrío de seres a los que además del poder sobrenatural se les reconoce una tendencia natural a hacer el bien a los humanos. Como el horario aquí va 7 horitas por delante que el patrio, las preces, oraciones, ruegos y peticiones fueron efectuadas bastante antes de que se abrieran los colegios electorales.
9 de la mañana: asistencia a la puja en el templo de Sri Mariamman en los que rogamos a los dioses hindúes Shiva, Parvati y sobre todo a su hijo Ganesha, el de la cabeza de elefante que iluminara la mente y guiara la mano de los españoles a la hora de elegir la papeleta.
9’30 oración en el templo de Kuan Yin Teng y oferta de una barritas de incienso (de las más caras) a la diosa china de la Fortuna.
10’00: diez minutos de misa en la catedral católica de la Asunción, en inglés y oficiada por un cura chino de casi 100 años al que no se le entendía ni el amén. Un guiño a un Sagrado Corazón con los labios de un rabioso carmín que fue el receptor de nuestros ruegos.
10’30: otros diez minutos de misa anglicana en la frontera iglesia de Saint George. Le rezamos a la reina de Inglaterra, pero no sabemos muy bien si eso funciona. Pero porsiaca.
11’00: visita al museo de Penang para hacer hora al rezo musulmán del dhohor. En el museo le rezamos también a una enorme monja de marca desconocida que estaba allí en efigie representada.
11’45: Nos topamos con un monumento dedicado al abogado inglés del siglo XIX, James Richardson Logan, al que le fue erigido por su labor de abogado de pobres, es decir de los nativos. También le lanzamos el ruego. Aunque más nos hubiera valido que lo fuera del diablo.
12’00. Gran mezquita del Kapitan Keling donde Allah y su Rasul-ul-llah recibieron nuestras encendidas preces.
No conseguimos encontrar ninguna Gudwara, templo de la religión sikh, pero no por eso nos olvidamos del Gurú Nana y a él, mientras nos dirijimos al hotel a darnos una rápida ducha para eliminar las sucesivas capas de sudor acumuladas a lo largo del terrible viacrucis, elevamos también vuestras plegarias.
Una vez preparados de nuevo para acumular nuevas capas de pejagoso sudor ecuatorial, nos lanzamos a la calle a rezar por último en el templo de nuestras únicas creencias: el Hong Kong Bar donde habita el dios Cerveza y su Profeta la Espuma que la corona. Ante dos pintas de Tiger heladas y rodeados de parafernalia facha anglosajona que recuerda que fue el bar de los militronchos británicos y australianos de varias guerras, elevamos por fin nuestras últimas plegarias: QUE ALGUNO DE LOS DIOSES SE APIADE DE NUESTRO POBRE PAÍS Y HAGA UN MILAGRO.
Como toda plegaria tiene que tener una oferta sacrificial. Así, prometemos que si se cumplen nuestros ruegos y el PP no saca mayoría absoluta nos convertiremos a una religión convencional. Y como sería muy difícil averiguar cuál de los dioses ha sido el que se ha tirado el rollo (no creemos que lo hicieran colegiadamente por razones obvias) no tenemos más remedio que echarlo a suertes y al que le toque se gana un par de nuevos fieles que se comprometen a cumplir con sus leyes y sus ritos. Y por supuesto la conversión será celebrada convenientemente en RAFALETE, ese otro templo donde reina el dios Pinchito, con unas tapas y unos tubos para los amigos más íntimos, lugar que se pondrá de moda para ese tipo de eventos tras la despedida que allí organizó Marta Jiménez el otro día según leo en el feisbu y a quien, a pesar de que apenas la conocíamos, deseamos suerte y le decimos que también la echaremos de menos en el dial de la radio.
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Yo a Equo no le deseo ningún beneficio material, de espiritualidad ya llevan lo suyo. Mejor hubieras orado por las minorías en peligro de extinción que es lo que va a desencadeanr este aplastamiento de 3/4 de la humanidad existente. Y francamente que lo merecemos por cambiar el ideario de lo que es una crisis planetaria. Ya sabes que opino que para vencer el expolio al que está sometido el planeta tendremos que empezar por arrancarle los bienes y su explotación a los monopolios capitalistas que son los que están exprimiendo todo lo exprimible para beneficiar a un porcentaje muy pequeñito de esta, nuestra especie. Pero bueno, no vamos a ser quisquillosos. Ya rabiaréis, rabiaremos, cuando ciertas minorías pacten con el diablo y continúen con sus autopistas que atraviesan montañas, vales, parques naturales, etc. Salud y forza al canut, que tengáis pa volver a casa jejeje.
¡¡¡BIBA EL EMPEORADOR DE OSIDENTE!!!, ¡¡¡BIBAN LAS CAENAS!!!
Pues así no vas a lograr una mierda, porque te has dejado a las únicas dos iglesias que realmente pueden hacer algo para evitar la catástrofe política que se nos viene encima, la Iglesia adoradora del único dios verdadero, el Monstruo del Espagueti Volador, o Iglesia Pastafariana, y la Iglesia del Unicornio Rosa Invisible, las únicas deidades demostrables científicamente.
Por cierto que yo ya he votado, y voté por Kodos:
Negocio de aplicación ambulatoria de vaselina ofrece seis plazas de trabajo de nueva creación: control de stock, mozo de almacén, untador, capellán y rehabilitación.
Buenos sueldos, alta inmediata en SS.
Rfª. 25 ytelajinco.
Sr. Harazem: esta postal suya leída ayer, (mientras buscaba consuelo, ante “lo que estaba cayendo” y en un vano intento de borrar de mi mente esa carita con sonrisa triunfal-bobalicona de Rajoy y sus “mariachis”) no hizo sino aumentar mi sufrimiento, echar sal a mis heridas…¡que un ateo convencido como usted “eche mano” de deidades por muy lejanas y ‘light’ que éstas sean!. Señal era de lo que estaba por venir
Y que usted lo diga, doña Escondida. Pero han perdido los dioses un par de fieles, a pesar de que han tenido una oportunidad de oro de mostrar su poder bienechor a la humanidad toda. Señal de que son todos más falsos que la sonrisa de Camp cruzada con la de Risita Aguilar.
Esta gráfica, que se amplía un poco al pulsar en ella, muestra cuál sería la composición del Congreso de los Diputados si la ley electoral fuera, como dice la Constitución de 1978, “proporcional” o, más bien, si hubiera circunscripción única (porque creo que el reparto se ha hecho aplicando la ley d’Hondt). La columna de % no contiene un porcentaje, sino la fracción de los votos totales. Como se ve el PP no llega a la mitad del voto emitido. La columna “circunscripción estado” da lo que saldría, y la de “circunscripción provincia” lo que ha salido con la ley electoral actual.
Hay una cosa en la que no estoy de acuerdo, la valoración como más perjudicado debería ir en función al precio del escaño y no a la del número de escaños que no se han sacado, en cuyo caso, sería: EQUO>UpyD>IU